CREO QUE ESTE ARTICULO MUEVE A LA REFLEXION SOBRE LOS VISIBLES Y LOS INVISIBLES...
18 Dic 2007
El "efecto Mateo"
Escrito por: akme el 18 Dic 2007 - URL Permanente
http://lacomunidad.elpais.com/blogfiles/akme/ninorico.jpgLlega la navidad, y con ella, la época más fructífera en cuanto a limpieza de conciencias se refiere. «-Sea bueno, buenísimo, durante estas vacaciones navideñas. Consuma todo lo consumible, pero no olvide que hay gente que no puede disfrutar de la misma manera». Y entonces, con el pago de un vale por 1 kg de alimentos para el tercer mundo, apadrinando un niño de un remoto país, entregando la ropa que no nos cabe en los armarios (ni en los cuerpos), y otras similares estrategias, quedamos limpios de conciencia por todo un año y vacunados contra lo que ya no es ni siquiera noticia.
«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: Un hombre que se iba al extranjero llamó a sus siervos y les encomendó su hacienda: a uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, y se ausentó. El que había recibido cinco talentos se puso a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que había recibido dos ganó otros dos. El que había recibido uno se, cavó un hoyo en tierra y guardó el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo, vuelve el señor y ajusta cuentas. El que había recibido cinco talentos, presentó otros cinco: "cinco talentos me entregaste; aquí tienes otros cinco que he ganado". El de los dos talentos dijo: "dos talentos me entregaste; aquí tienes otros dos que he ganado". El que había recibido un talento dijo: "sé que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. Por eso me dio miedo, y guardé en la tierra tu talento. Aquí tienes lo que es tuyo". Su señor le respondió: Siervo malo y perezoso, sabías que yo cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí; debías, pues, haber entregado mi dinero a los banqueros, y así, al volver yo, habría cobrado lo mío con los intereses. Quitadle, por tanto, su talento y dádselo al que tiene los diez talentos. Porque a todo el que tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará». (Mateo 25, 14-30)
¡Ay Mateo, que te veo!
Hay un fenómeno sociológico, inicialmente aplicado al ámbito de la investigación científica, que se denomina efecto Mateo y que tiene como referencia al texto citado del evangelio. En síntesis, el efecto Mateo radica en el hecho de que los investigadores científicos ilustres cosechan más cumplidos que otros investigadores menos conocidos, por aportaciones equivalentes. De la misma forma, quienes han publicado anteriormente sus investigaciones, logran con mayor facilidad que revistas científicas de importancia publiquen sus trabajos. Se trata, dicen algunos, de un fenómeno de sobrevisibilidad de algunos que, inevitablemente, provoca un fenómeno paralelo de invisibilidad en otros.
¡Ay Mateo, que te veo!
Porque aquí se encuentra la aplicación del efecto Mateo en otros ámbitos en los que resulta palpable la desigualdad social. Miguel A. Santos, presenta un claro ejemplo en el entorno escolar:
«Una escuela que sale mejor evaluada adquiere prestigio social lo que hace que más alumnos acudan a ella. Esta escuela tiene posibilidades de hacer una mejor selección tanto de los alumnos como de los maestros y por lo tanto aumentar sus posibilidades objetivas de obtener mejores resultados en evaluaciones posteriores».
La sociedad en la que nos movemos, ya sea considerada a nivel global o local, genera un aumento de las desigualdades sociales en torno a este efecto Mateo. Socialmente se consolida una fragmentación del mercado laboral y un reparto desigual del trabajo entre la población, ante la existencia de un segmento de la misma con alta cualificación y otro segmento inferior con baja cualificación que sufre una gran inestabilidad laboral y una amenaza creciente de exclusión social.
Educativamente ocurre algo parecido: quien ha pasado más tiempo en las aulas tiene más oportunidades que otra que no ha podido seguir una trayectoria académica. De nuevo el efecto Mateo. Apliquemos el mismo efecto a lo que ocurre en este globalizado mundo, entre distintos países, y no nos sorprenderemos de ver a Mateo por todas partes.
«Porque a todo el que tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará»
¡Ay Mateo, que te veo!

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